Primer apunte
¿Qué es el comunismo?
Burgueses
y Proletarios
Hasta nuestros días, la
historia de la humanidad, ha sido una historia de luchas de clases. Libres y
esclavos, patricios y plebeyos, señores feudales y siervos de la gleba,
maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, siempre frente a
frente, enfrentados en una lucha ininterrumpida, unas veces encubierta, y otras
franca y directa, en una lucha que conduce siempre, a la transformación
revolucionaria de la sociedad o al exterminio de ambas clases beligerantes. Desde
el principio de la historia, nos encontramos siempre la sociedad dividida en
estamentos, dentro de cada uno de los cuales hay a su vez, una nueva jerarquía
social con grados y posiciones. En la Roma antigua eran los patricios, los
équites, los plebeyos, los esclavos. En la edad media eran los señores
feudales, los vasallos, los maestros, los oficiales de los gremios, los siervos
de la gleba. Y dentro de cada una de estas clases, nos encontramos también con matices
internos. La moderna sociedad burguesa, que ha surgido de las ruinas de la
sociedad feudal, no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho, sólo
ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades
de lucha; que han venido a sustituir a las antiguas. Nuestra época, la época de
la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de
clase. Hoy y cada vez más abiertamente, toda la sociedad tiende a separarse, en
dos grandes grupos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y
el proletariado.
Proletarios
y Comunistas
¿Qué
relación guardan los comunistas con los proletarios en general?
Los comunistas no forman un
partido distinto, enfrentado a los demás partidos obreros. No tienen intereses
propios, que se distingan de los intereses generales del proletariado. No
profesan principios especiales, con los que aspiren a modelar el movimiento
proletario. Los comunistas sólo se distinguen de los demás partidos
proletarios, en que reivindican siempre, en todas y cada una de las luchas
nacionales proletarias, los intereses comunes de todo el proletariado,
independiente de su nacionalidad; y que cualquiera que sea la etapa histórica
en que se encuentre la lucha entre el proletariado y la burguesía, atienden
siempre al interés del movimiento obrero en su totalidad. Los comunistas son
pues, en la práctica, la parte más decidida de la totalidad del movimiento
obrero, la que siempre lo impulsa hacia adelante. En la teoría, aventajan a las
grandes masas del proletariado, en su clara visión de las condiciones, la marcha
y los resultados generales a los que ha de abocar el movimiento proletario.
Pueden los comunistas resumir
su pensamiento en esta frase: abolición de la propiedad privada. Se nos
reprocha a los comunistas, que queremos destruir la propiedad personal
honradamente adquirida, fruto del trabajo y del esfuerzo humano. Esa propiedad
que es para el hombre la base de toda libertad, el acicate de todas las
actividades y la garantía de toda independencia personal. ¡La propiedad
personal honradamente adquirida, fruto del trabajo y del esfuerzo humano!
¿Acaso os referís, a la propiedad del humilde artesano o del pequeño labriego,
antecedente histórico de la propiedad burguesa? No, ésa no necesitamos
destruirla, el desarrollo de la industria lo ha hecho ya y lo continúa haciendo
a todas horas. El precio medio del trabajo asalariado, es el mínimo
posible. Es decir, el mínimo necesario
para que el obrero permanezca vivo. Todo lo que el obrero asalariado obtiene
con su trabajo, es pues, lo que estrictamente necesita para seguir viviendo y
reproduciéndose. Nosotros no aspiramos en modo alguno, a impedir los ingresos generados
mediante el trabajo personal, destinados a adquirir los bienes necesarios para
la vida.. Sin embargo, para los países más avanzados, se podrán emplear de
forma casi generalizada las siguientes medidas:
1. Expropiación de la
propiedad inmueble y aplicación de la renta del suelo a los gastos públicos.
2. Fuerte impuesto progresivo.
3. Abolición del derecho de
herencia.
4. Confiscación de la fortuna
de todos los emigrados y rebeldes.
5. Centralización del crédito
en el estado, por medio de bancos nacionales, con capital del estado y régimen
de monopolio.
6. Nacionalización de los
transportes.
7. Aumento de las fábricas
nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de terrenos con
arreglo a un plan colectivo.
8. Proclamación del deber
general de trabajar. Creación de ejércitos industriales, principalmente en el
campo.
9. Organización de las
explotaciones agrícolas e industriales. Tendencia a ir borrando gradualmente
las diferencias entre el campo y la ciudad.
10. Educación pública y
gratuita para todos los niños. Prohibición del trabajo infantil en las fábricas
bajo su forma actual. Régimen combinado de la educación con la producción
material, etc
Fragmento
del Manifiesto Comunista Carls Marx y Federic Engels.
Segundo apunte:
¿El Comunismo es una ideología que pueda llevarse a la
práctica con resultados positivos? ¿Cómo influiría en el concepto de Servicios
Sociales?
Hay ejemplos más cercanos que los países del este de
Europa, Cuba, China… con una política comunista, véase el pueblo sevillano de
Marinaleda.
Primero he de decir, después de haber leído sobre el
comunismo y haber hecho un repaso histórico de las diferentes formas
(stalinismo, mahoismo, castrismo…) que se han dado a nivel mundial, que pienso
que es arriesgado tanto decir que puede llevarse a la práctica con resultados
positivos como con resultados negativos.
Razones para pensar que podría tener resultados
positivos:
- Las personas, y más en concreto los jóvenes de nuestro país
están cada día más desilusionados (por
no decir la palabra indignados) con la Democracia en la forma que la conocemos
ahora mismo. Ya no nos creemos nada de nadie (me refiero a los políticos). Para
mí la democracia actual es otra forma de “vendernos la moto” para que pensemos
que ya no estamos en una dictadura solo porque hallamos avanzado en algunos
aspectos sociales que ahora quieren recortar. Por ello un verdadero cambio de
ideología y forma de concebir la política, como es el comunismo, nos ayudaría a
creer más en las personas, en nosotros mismos y en definitiva una sociedad más
justa y solidaria (sobre todo en nuestra dimensión social como personas).
- No controlamos nada de nuestro alrededor, es decir, los
medios de producción, las fuentes de energía, la alimentación, la ropa, hasta
el sistema de educación y sanidad viene importado de otros países. Nuestra
modelo de consumo no se corresponde con nuestros recursos y aun sabiéndolo
cerramos los ojos y hacemos como en el documental: Comprar, tirar, comprar.
Bajo las medidas que se plantean en el Manifiesto Comunista (he escogido este
documento para apoyar mi reflexión) este modelo cambiaría y valoraríamos más
todo lo que tenemos a nuestro alrededor, desde un simple camiseta hilada por un
vecino del otro pueblo a una jugosa mandarina de temporada.
- Si miramos la situación del Estado de Bienestar antes incluso
de la crisis económica en la que estamos envueltos, vemos que el gasto en
sanidad, empleo, educación, servicios a las familias… son los más bajos
respecto a la Europa de los 15 (de la Europa de los 25, tendríamos por debajo a
Polonia y Lituania). Por tanto es otro dato que si tenemos en cuenta podría
triunfar (positivamente) una ideología comunista.
- Los valores que promueven nuestros actuales partidos
políticos no van más allá de la competitividad, egoísmo, injusticia, ser el
mejor, productividad, consumismo y deja a la paz, el amor, la solidaridad, el
bienestar psicológico en los escalones más bajos, a ras de suelo. Sigue
existiendo una división de clases de la que seguimos siendo espectadores,
parece increíble que todavía se acentúen más y más fuerte la brecha entre ricos
y pobres. Incluso más que en la dictadura franquista (no quiero decir que esté
de acuerdo, ni tan solo un poco con este tipo de concepción política).
- -
Todos los servicios sociales
serían para y por las necesidades de las personas con incremento notable de la
calidad de vida y satisfacción de intereses (nunca individualistas ni
consumistas), problemas o aspiraciones.
Razones para pensar que podría tener resultados
negativos:
-
El cambio de actitud, valores, y en definitiva de
comportamientos es muy difícil en esta sociedad tan fuertemente arraigada en el
capitalismo y el consumismo. Nos guste o no el camino puede ser largo, tortuoso
y muy lento. Ni siquiera nos importa la destrucción del medio ambiente, aun
sabiendo las consecuencias a corto y largo plazo para la naturaleza y para
todos los seres vivos que habitan en ella (parece que no somos parte de esa
naturaleza, y nos creemos con el poder de hacer con ella lo que nos plazca).
-
La lucha de clases aun abogando por un lucha pacífica (como
propone Stéphane Hessel) podría desembocar en guerras y opresión por los que
tienen el poder (véase el ejemplo de los estudiantes valencianos del 15-M).
-
A muchos les parece una utopía, y al ver los modelos de
Europa del Este, Cuba, China… ven que se han convertido en autenticas
dictaduras y por consiguiente violaciones de derechos y libertades.
Aun con estas razones que aquí expreso creo tanto como
persona como educadora social, que el comunismo o más bien gran parte de esta
ideología sí que puede llegar a alcanzarse con resultados positivos tanto para
nuestro país como para resto del mundo.
Cuarto apunte:
Para terminar:
Un
fantasma recorre Europa
…y las viejas familias
cierran las ventanas,
afianzan las puertas
y el padre corre a oscuras a los Bancos
y el pulso se le para en la Bolsa
y sueña en las noches con hogueras,
con ganados ardiendo,
que en vez de trigos tienen llamas,
en vez de granos, chispas,
cajas,
cajas de hierro llenas de pavesas.
¿Dónde estás,
dónde estás?
Los campesinos pasan pisando nuestra sangre.
¿Qué es esto?
--Cerremos,
cerremos pronto las fronteras.
Vedlo avanzar de prisa en el viento del Este,
de las estepas rojas del hambre.
Que su voz no la oigan los obreros,
que su silbido no penetre en las fábricas,
que no divisen su hoz alzada los hombres de los campos.
¡Detenedle!
Porque salta los mares,
recorriendo toda la geografía,
porque se esconde en las bodegas de los barcos
y habla a los fogoneros
y los saca tiznados a cubierta,
y hace que el odio y la miseria se subleven,
y se levanten las tripulaciones.
¡Cerrad,
cerrad las cárceles!
Su voz se estrellará contra los muros.
¿Qué es esto?
--Pero nosotros lo seguimos,
lo hacemos descender el viento Este que lo trae,
le preguntamos por las estepas rojas de la paz y del triunfo,
lo sentamos a la mesa del campesino pobre,
presentándolo al dueño de la fábrica,
haciéndolo presidir las huelgas y manifestaciones,
hablar con los soldados y los marineros,
ver en las oficinas a los pequeños empleados
y alzar el puño a gritos en los Parlamentos del oro y de la sangre.
Un fantasma recorre Europa,
El mundo.
Nosotros le llamamos camarada.
Poema
de Rafael Alberti, libro: Poeta en la calle
Bibliografía:
-
El Estado de Bienestar en España y sus déficit sociales.
Vicenç Navarro.
-
Manifiesto Comunista. Carls Marx y Frederic Engels.
-
Indignados, Stéphane Hessel.