REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE EL ESTADO DEL BIENESTAR EN EL PLANETA Y
PARTICULARMENTE EN NUESTRO ENTORNO EUROPEO Y ESPAÑOL
CREAR ES RESISTIR, RESISTIR ES CREAR
Primeras notas referentes al Estado de
Bienestar:
Los ciudadanos se preguntan cuantos sacrificios mas
tendrán que hacer hasta que pase la crisis. Más impuestos menos gasto social,
al Estado de Bienestar también le han apretado el cinturón.
Artículo 22 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante
el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la
organización y de los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables
a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad”.
Los parados alemanes reciben menos ayudas, hay menos
profesores franceses, los estudiantes británicos pagan tres veces más que hace
unos años.
Los sistemas financieros están en el punto de mira,
y por supuesto que lo tienen que estar pero no solo son ellos los reproductores
de este mundo capitalista sino simplemente una pieza central del puzle que
ahora se nos ha descolocado y no encontramos la forma de encajar esas piezas
que un día nos vendieron que si encajaban.
Los bancos, una vez privatizados,
se preocupan mucho por sus dividendos y por los altos salarios de sus
dirigentes, no por el interés general. La brecha entre los más pobres y los más
ricos no ha sido nunca tan grande, ni la búsqueda del dinero tan apasionada.
Esos voraces mercados de los que tanto nos hablan
son nuestros bancos.
Nuestro consumo de productos ya no son ni siquiera
de otra punta de nuestro país, la gran mayoría son importados de India y sobre
todo de la gran China, hablamos, escribimos sobre la importancia de los
Derechos Humanos, pero luego miramos hacia otro lado cuando estos son violados
reiteradamente. Nos ofrecen otras opciones como son el comercio justo, o el
comercio local para recuperar las tradiciones de nuestros tatarabuelos (no
puedo decir de mis abuelos puesto que tienen el mismo modelo de consumo aun
habiendo pasado por una dictadura) y los miramos como si de extraños se
trataran. No nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer pero ¿nos gusta
que nos provoquen necesidades para consumir un producto u otro? Parece que si
puesto que ya no concebimos un día sin Internet, móvil, comida precocinada,
coches, redes sociales… ¿Hay otra elección? ¿Podemos cambiar pequeñas cosas?
Segundas notas
Al hilo de este pequeño tema del que estoy
reflexionando; citare un texto de Eduardo Galeano:
Esta envenenada la tierra que nos
entierra o destierra.
Ya no hay aire sino desaire.
Ya no hay lluvia, sino lluvia ácida.
Ya no hay parques, sino parkings.
Ya no hay sociedades, sino sociedades
anónimas.
Empresas en lugar de naciones.
Consumidores en lugar de ciudadanos.
Aglomeraciones en lugar de ciudades.
No hay personas sino público.
No hay realidades sino publicidades.
No visiones, sino televisiones.
Para elogiar a una flor, se dice:
“Parece de plástico”
No
se puede crecer y gastar indefinidamente, hay movimientos que abogan ya no por
el desarrollo sostenible sino más por un decrecimiento. ¿Por qué no? ¿Tanto es
necesario en nuestras vidas el tener infinidad de objetos que no pueden tener
ni siquiera una tercera parte del planeta?
La indiferencia: según el diccionario de la Real
Academia Española significa “Estado
de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona,
objeto o negocio determinado”, pero lo que no podemos hacer es sentir
repugnancia hacia el sistema, hacia una política que atenta al Estado de
Bienestar continuamente y después agachar la cabeza y decir como nuestras
abuelas: “Ver, oír y callar”. ¿Por qué estamos tardando tanto en quejarnos por
la pérdida progresiva de logros del Estado de Bienestar? Si no luchamos por la violación
que se comete día tras día en de nuestros derechos y deberes respecto al Estado
de Bienestar (sobre todo en materia de educación y trabajo, que es lo que más
me afecta en este momento), ¿ayudaremos a otros países en peor situación que la
nuestra? Me parece hipócrita, demagogo y osado criticar a países latinoamericanos,
islamistas o descolonizados de la violación de Derechos Universales cuando
muchas de estas violaciones las estamos haciendo nosotros hacia ellos o en
nuestro propio país sin que nadie diga nada.
Para todos los educadores: ¿Es para llorar o reír las siguientes
noticias?
Terceras notas
¿Cuál es el futuro del Estado de Bienestar? ¿Es
posible un avance Estado de Bienestar en nuestro país?
El Estado de Bienestar va a estar determinado por la
problemática coyuntural que está afectando a los países desarrollados y al
contexto mundial y sobre todo por la globalización y el capitalismo, bajo mi
punto de vista. Por ello el Estado de bienestar del futuro tendrá que dirigir
sus esfuerzos hacia las consecuencias del modelo actual de consumo, y sobre todo
de dominación del Tercer Mundo. La explotación económica del Tercer Mundo ha
beneficiado durante siglos a los países desarrollados, ya es hora de que los
programas de actuación aboguen por alternativas (que no tienen por qué ser el
famoso desarrollo sostenible). Para mi es importante realizar un buen análisis de
nuestro país, promoviendo la autocrítica de nuestro sistema sanitario,
educativo, servicios sociales, seguridad social, en fin solo así podremos
darnos cuenta de qué es lo que falla (algunos ya lo saben o auguran) y cambiar
esa realidad tan oscura para la gran mayoría de los habitantes de este planeta.
Por último citar (al igual que comencé) una frase de
Stéphane Hessel:
“Una verdadera insurrección pacífica
contra los medios de comunicación de masas que no proponen como horizonte para
nuestra juventud más que el consumismo de masas, el desprecio de los más débiles
y de la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos
contra todos”.
Bibliografía:
-Documentos y enlaces webs del blog de la asignatura.
- Libro: La escuela del mundo al revés. Eduardo Galeano.
- Indignaos. Stéphane Hessel
-Periódico Diagonal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario